En las últimas semanas he tenido la oportunidad de visitar Las Terrenas en varias ocasiones por razones profesionales. Más allá de las reuniones y los proyectos que me llevaron hasta allí, cada visita me dejó la misma impresión: estamos frente a uno de los destinos con mayor proyección de la República Dominicana. No porque aspire a convertirse en el más grande del Caribe, sino porque está construyendo un modelo de desarrollo distinto, basado en la calidad de las experiencias, el estilo de vida y la inversión de largo plazo.
Durante muchos años, el éxito de un destino turístico se medía por la cantidad de visitantes que recibía. Hoy esa lógica ha cambiado. Los destinos más competitivos ya no son necesariamente los que atraen más turistas, sino aquellos capaces de generar mayor valor por cada visitante. Personas que no solo llegan para vacacionar, sino que regresan, recomiendan el destino e incluso deciden invertir en él.
Las Terrenas parece haber entendido esa transformación antes que muchos otros.
El nuevo turismo busca vivir el destino, no solo visitarlo.
-En ese sentido, proyectos como Blu Terrenas representan mucho más que un nuevo desarrollo inmobiliario. Su propuesta integra residencias, hoteles de marcas internacionales, espacios comerciales, entretenimiento y amenidades deportivas dentro de un concepto de comunidad organizada alrededor del estilo de vida.- Leer articulo:

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